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Introducción a la tipografía

La imprenta en casa

Este es un artículo introductorio, al que sigue un segundo artículo sobre la elección del tipo de letra para los diseños y publicaciones.

Sorprende mucho ls escasa sensibilidad que la mayoría de usuarios tienen respecto de la tipografía. A pesar de que la configuración básica de un equipo doméstico o de oficina, con una impresora láser o de inyección de tinta a color, pone a nuestro alcance crear documentos impresos con una calidad digna de imprenta, la mayoría de gente se conforma con emplear el ordenador como una especie de máquina de escribir sofisticada. Y no es eso. Debería ser mucho más. Con estos equipos, tenemos en nuestras manos aquello que hace unos pocos años era sólo posible para publicaciones importantes: imprimir a todo color, con elevada calidad y con muchos tipos de letra para elegir. Siempre nos ha parecido una de las cosas más fascinantes de los ordenadores, si no la que más. No debe exagerarse la importancia de la tipografía, ni tampoco exigir demasiados refinamientos a unos pocos folios de un informe, un cuestionario o un listado. Pero utilizar siempre aquello que viene prefijado, y siempre lo mismo... ¡este es el otro extremo! Es aburridísimo. Es infrautilizar las cosas que ya tenemos. Es como comer siempre el mismo plato, hasta que nos lo cambien. Ni hablar: tenemos que emplear las fuentes tipográficas que tenemos, y emplearlas bien. Para elegir un tipo de letra distinto en un programa, ya no puede ser más sencillo; no es excusa, ni siquiera para el más inexperto usuario: normalmente, es una opción dentro del menú de Formato | Fuente: Allí podremos elegir de entre la lista de fuentes disponibles; y muchos programas incluyen una barra de herramientas donde podemos elegir más rápidamente el tipo de letra, su tamaño y otras propiedades. Fonts para imprimir y fonts para la pantalla. Con Windows vienen preinstaladas una serie de fuentes estándar que están muy -demasiado- vistas. Algunas personas les tienen auténtica aversión, de tanto verlas. Resulta comprensible. Existiendo tantas fuentes a nuestra disposición, es un disparate utilizar siempre las mismas, algunas tan vistas como Times New Roman o Arial (Helvetica). No es que sean fuentes feas o mal diseñadas. ¡Incluso el caviar, repetido cada día, nos hartaría!

El remedio es muy simple, porque cualquier programa (Office, StarOffice, WordPerfect, CorelDraw...) viene con docenas, si no centenares, de otras fuentes que pueden ser buenas alternativas para vuestros textos. Además, abundan las páginas de Internet en las que pueden descargarse tipos de letra gratis, de todo tipo. Ofrecemos algunas direcciones en la última sección.

Fonts especiales para la pantalla.
De los tipos de letras que podemos emplear, algunos están especialmente pensados para ser vistos en el monitor de un ordenador, y se ha tenido especial cuidado en hacerlas muy fácilmente legibles en las condiciones de baja resolución de estas pantallas. Si tenemos instalado Internet Explorer, o utilizamos Windows 98 o posterior, seguramente ya las encontraremos instaladas en nuestra máquina. Se trata de fuentes como Verdana, Tahoma, Trebuchet y Georgia . No existe mejor colección de fuentes especiales para la pantalla que éstas, ofrecidas gratuitamente por Microsoft en su web (e incluídas también con Windows 98-2000 o con Internet Explorer.) Vale la pena instalarlas en el pc, en caso de no tenerlas, porque con estas fuentes, la experiencia de trabajar con el pc o navegar por Internet se hace mucho más cómodo para la vista. Georgia es muy elegante, y en pantalla es mejor de Times New Roman. Es la letra con la que deberíais leer el cuerpo de texto de estas páginas. Incluso la forma cursiva es muy legible: y tiene algunos detalles profesionales, como los numerales al estilo antiguo. Verdana y Tahoma son excelentes fuentes sans serif que sustituyen perfectamente a la muy vista Arial. Trebuchet es una fuente sans de estilo humanista, algo parecida a Meta o a Officina, con un pequeño rabo curvado en la l. Todas estas fuentes son gratis, repetimos, vienen en el juego completo (normal y cursiva, en peso regular y negrita.)

Algunas fuentes favoritas:

     
Elección de fonts para un documento.

Si muchos usuarios de pc no se molestan en cambiar nunca la fuente por defecto del programa que utilizan, también tenemos gente que, irreflexivamente, utiliza cualquier fuente que puede escoger para sus proyectos, en ocasión de forma claramente inadecuada. Si queréis leer un artículo en el que ampliamos este tema, pasad a la segunda parte.

El criterio que podemos seguir es sobre todo nuestro propio gusto, pero conviene tener en cuenta algunos principios, en especial la legibilidad. Este criterio es especialmente importante para textos largos. Para bloques de texto más cortos tenemos mayor libertad de elección, y para los títulos podemos emplear la fuente que queramos, en función del espíritu del documento y la sensación que nos interese crear.

La legibilidad de los caracteres es una propiedad derivada del diseño mismo de los tipos de letra. Tradicionalmente, se han considerado más fácilmente legibles las letras con remates en los extremos (serifs), si bien en un monitor, dada la baja resolución con que se muestran incluso puede ser al revés. Para la pantalla, algunas fuentes sans como Verdana o Tahoma ofrecen óptima legibilidad. Las fuentes ornamentales o caligráficas no deben emplearse más allá de unas pocas líneas, puesto que serían causa inmediata de fatiga visual... Cuando elegimos una fuente de entre las muchas disponibles, tenemos una serie de diseños que abarcan varios siglos. Letras al estilo de Bembo se basan en diseños del siglo XV-XVI.  Otras han sido diseñadas hace unos pocos años, o recientemente. Existe toda una evolución en las formas de los caracteres que es interesante conocer. En Internet encontramos toda una serie de páginas que se ocupan de este tema, y también existen diversos libros que tratan del mismo. Algunas letras van asociadas a un período histórico determinado, o a un lugar en el mundo. Inmediatamente asociamos lo que se haya impreso con ellas a estas épocas. Otras, como Garamond, son diseños atemporales -inmortales, podríamos decir- y resultan tan frescos hoy como en el momento en que se crearon, hace siglos. Para elegir un tipo u otro de letra, y combinar algunos tipos de letra en un mismo documento, podemos hacer caso de las recomendaciones que hacen algunos expertos. Por ejemplo, el sistema Esperfonto, de Daniel Will-Harris, clasifica las letras según la sensación, el gusto que confieren a un documento, en lugar de criterios históricos o técnicos. Muchos diseñadores y tipógrafos preparan una paleta de fuentes con una letra serif para el texto, una letra sans para los subtítulos, pies de foto, resúmenes... y tal vez una letra especial para el título principal. Es una fórmula que es simple y efectiva. Se trata de evitar la mezcla de diferentes fuentes de palo seco juntas o diferentes letras serif juntas; es una combinación que raramente funciona. Por otro lado, a la hora de definir los atributos tipográficos en un documento, deben tenerse en cuenta una serie de normas de la práctica profesional que son tan fáciles de recordar y aplicar como incumplidas por la mayoría de usuarios de pc. En las sección de diseño gráfico tratamos en detalle la composición de texto para documentos digitales.

Momentos de cambio para la tipografía.

La tipografía vive momentos de cambios profundos. Y se dan una situaciones paradójicas, derivadas de la imparable popularización de la web. Aunque los recursos tipográficos de los navegadores son miserables (aunque las hojas de estilo CSS han solucionado algunas de las deficiencias), se crean nuevas fuentes continuamente, y en Internet proliferan las fundiciones tipográficas digitales (digital foundries), existen muchísimas páginas dedicadas a la tipografía, servidores de fonts gratuítas o share ... es realmente sorprendente la variedad y calidad de los recursos sobre tipografía en la red. Compartimos algunos en la última sección; no hay demasiados, pero alguno de ellos vale por mil. El significado mismo de lo que es una fuente tipográfica ha cambiado varias veces a lo largo del siglo, y con la digitalización el cambio ha sido radical, al menos respecto del uso individual que podemos hacer en nuestro pc. Es curioso que los nombres que manejamos, fonts, fundición tipográfica... se refieran a tecnologías, ya obsoletas, de creación de tipos para la imprenta basadas en la fundición de metal y vaciado de moldes.

La tipografía en Internet tiene serias limitaciones, por el momento, si nos limitamos a documentos de hipertexto html. Es muy difícil controlar la letra con que se verá una página en el navegador (porque el visitante puede no tener instalada la que especificamos o bien porque su configuración local hace que se muestre otra fuente.) Se ha encontrado una "solución" que no es tal: preparar las letras en forma de gráficos, normalmente GIF, como las barras de navegación y los logos de estas páginas. El inconveniente principal del texto en forma de gráfico es que no puede manejarse como texto: es una imagen, y el texto que contiene no puede recuperarse.

Con las páginas web todavía no hay un estándar universalmente aceptado de incrustación o embedding de fuentes. Internet explorer tiene un sistema, Netscape otro, de manera que casi ningún webmaster opta por incluir fuentes dentro de sus páginas web. Aunque estos últimos años, la proporción de usuarios que utilizan explorer ha aumentado tanto que ya puede considerarse el navegador. Otras formas de transmitir documentos electrónicos, como el PDF, son muy superiores para controlar todo aquello referente  a las fuentes y el diseño de página.