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Un método de diseño

por Ross Olson

¿Por qué seguir un método?

Cuando trabajamos en un entorno que requiere mucha producción creativa en un corto intervalo de tiempo (por ejemplo, trabajando para la web), puede ser una gran ayuda tener un método de diseño. Un método es simplemente una serie de pasos a los que puedes recurrir, sin tener que repetir el camino desde el principio hasta el producto terminado. Esta herramienta puede suponer una liberación por cuatro motivos:

  1. Elimina la necesidad de asegurarse continuamente de que se ha seguido cada paso. (Simplemente sigue adelante y también serás un maestro rápidamente.)
  2. Permite que seas consistente en tu proceso creativo, permiténdote cumplir con los plazos y tener a los clientes satisfechos.
  3. Tener un proceso documentado permite que los clientes sepan que realmente has pensado en la manera en que resolverás el problema que te han confiado. Y...

Ahora, el Motivo Real

Finalmente esta es la razón por la cual un método de diseño puede ser una liberación: te da unas reglas que puedes romper.

Este entorno digital tiene muy pocas reglas para la mayoría de diseñadores. En los viejos tiempos de la impresión, tenías que conocer todos los detalles del proceso de impresión en cuatro colores CMYK con sus problemas de trapping, superposiciones y colores sólidos, y tipos de papel. Con las herramientas físicas, reales, hay reglas fijas: no hay deshacer con un aerógrafo. No puedes guardar una copia de esa escultura de granito en la que estás trabajando. En el mundo real, tienes que hacer las cosas de una cierta manera, siguiendo un método particular, o de otro modo no vas a ser capaz de plasmar tu visión.

Pero en el mundo digital, estas limitaciones no existen. ¿DaVinci quiere que Mona mire hacia otro lado? ‘Refleja horizontalmente!’ ¿Tu noche estrellada parece algo desenfocada?Aplícale una ‘Máscara de desenfoque’. Esa Ronda Nocturna ¿es en realidad una escena de un festival de Primavera? Ajusta los niveles y curvas a tu gusto. ¡Y que alguien por favor recorte y gire esa torre inclinada!

Pero hay una cara oscura de toda esa libertad. Como nos dijo Papá, la cosa más espantosa del mundo es una hoja de papel en blanco (Google). Ese lugar donde las limitaciones no se han impuesto puede ser incómodo. La peor prisión que puedo imaginar sería un mundo vacío. Sin paredes, sin obstáculos, sin caminos transitados o desiertos. Es mucho más fácil tener algo a lo que agarrarse. Las reglas son con frecuencia paredes arbitrarias construídas por nosotros mismos. ¿Qué hubiera sido de Pink Floyd sin El Muro?

Así que aquí están mis muros, mi método, mis guías y mi objetivo.

Paso a paso, en detalle

Concéntrate en el Concepto:

A menudo me olvido de hacerlo. Me sumerjo en un proyecto sin una idea clara de qué demonios estoy intentado decir. O hacer. La visión más enfocada que puedes asignar a un proyecto es un nombre y un verbo. ¿Qué es y qué debería hacer?

Un frase simple con un sujeto y un predicado, aplicada a un proyecto, puede hacer que las cosas realmente arranquen en la dirección correcta. Pero no te atasques en este punto. No dejes que el proyecto se resienta por la falta de un enfoque grabado en piedra. Es mejor establecer un punto que puede servir por un cierto período de tiempo (... 6 días? 6 meses?). A medida que el proyecto continúa, puedes volver al punto inicial y refinar este enfoque.

Reúne materiales de soporte:

¿Qué tienes a tu disposición para comunicar, educar, informar o interpretar? Haz un inventario de todos los materiales que puedes conseguir de tu cliente. Consigue más materiales. Investiga qué hace la competencia, qué colores y gráficos utilizan.

Consigue textos, documentos de Word, PDFs y recortes de revistas, artículos de periódico y archivos de notas de prensa. Mira los vídeos y los anuncios televisivos, escucha los anuncios radiofónicos. Examina las tarjetas de visita, los materiales de papelería y sobres de tu cliente y sus competidores, distribuidores en otros mercados, suministradores y clientes.

Reúnelo todo. Encuentra qué más le gustaría tener al cliente.

Mete todo esto en una caja o en una bolsa o una bandeja, en un montón. Esta pila de materiales debería ser alta y tener todo tipo de materiales y formatos; cuanto más variados sean, mejor lo habrás hecho. Crea una carpeta en tu programa de correo para contener todos los e-mails que has intercambiado con el cliente, y una carpeta o subcarpeta para todos los materiales digitales que te han proporcionado.

Ahora contémplalo todo. Mira cada objeto. Resalta aquello que es bueno y pónlo en la parte superior. Mira las partes peores y pregúntate por qué son malas. Aprende de los errores de los demás y después, aparta la pieza, o colócala debajo del montón, o descártala. Clasifica todo aquello con lo que puedes trabajar del montón. Estás examinando los medios y exponiendo tu mente a todo tipo de imágenes, diseños, palabras e ideas.

Ahora, ponte a trabajar.

Establece el Estilo

Un estilo es una herramienta, es lo que vas a usar para dar en la diana. Piensa en los colores que quieres emplear y qué representan esos colores. Piensa en las imágenes que ayudan a tu objetivo, el ritmo que atraye a tu audiencia, las palabras que comunican con ellos. Piensa en las referencias culturales y los hitos que establecen un marco de referencia común entre tú y tu audiencia.

Toma una hoja de papel o un fichero de texto par anotar estos pensamientos y decisiones. Haz que todo tu equipo sepa qué dirección debe seguirse. Incluso indícalo a los desarrolladores y técnicos, para que tengan una esencia del proyecto. Te sorprenderían los muchos vacíos que llenan cuando están trabajando en un proyecto. Informarlos de las decisiones de diseño les ayudará a aproximarse a su trabajo de un modo que refuerce el estilo general, aunque sea detrás del escenario.

Crea muchos bocetos en miniatura

Cuando trabajas en un proyecto, las sesiones de brainstorming te permiten plasmar los pensamientos de forma tangible. Las miniaturas son iconos para los pensamientos, marcadores visuales que permiten imaginar un diseño. Pero en lugar de dibujar versiones completas y perderte en los detalles, sólo debes hacer esbozos en miniatura para que sirvan de recordatorios del concepto original.

Una sesión de brainstorming con mini-bocetos es mucho más fácil y efectivo si puedes entrar en un estado mental creativo. Lee un buen capítulo de tu libro favorito. Mira algunos fragmentos de grandes películas. Hojea revistas de diseño o con buen diseño. En especial los anuarios que destacan muchos diseños diferentes. Lee un cómic.

Ten la mejor música de fondo (yo recomiendo Peace and Love, Inc. de Information Society) y ponte de un humor que encienda tu imaginación, te permita establecer conexiones entre pensamientos y conceptos que son extraños y nuevos. La creatividad no se da en un vacío. Es un estado mental en el que puedes entrar.

Toma un trozo de papel y lápiz o bolígrafo y empieza a garabatear y abocetar. Mira lo que has dibujado, y dibuja el inverso.

No te preocupes por los colores o la rectitud de las líneas. Lo que estás creando es una descarga visual. Estás soltando tus pensamientos etéreos en el papel. Considero que las ideas vienen en grupos, en agregados, una tras otra.

Enfréntate a ese horroroso papel en blanco, pon el lápiz sobre él, y dibuja. NO pares hasta que hayas cubierto la página. O toma muchos papeles y no pares hasta que se haya acabado el tiempo. O hasta que te caigas de sueño, con la cabeza sobre el papel. Cada uno de estos puntos de parada son válidos y altamente personales.

Hagas lo que hagas, no te entretengas para criticar. Sé libre para revisar lo que has hecho y aprender de ello, pero no pares y critiques. Gira el papel arriba abajo y míralo al revés. Míralo de lado, con un ángulo. Observa las áreas entre las miniaturas y mira qué mensajes ocultos te has dejado a tí mismo. Están ahí, sólo tienes que mirar. Pero no pares hasta que hayas terminado.

Desarrolla algunos de los bocetos

Ahora toma unos pocos -cuatro o cinco- de los mejores esbozos en miniatura y haz un boceto más grande a partir de ellos. Hazlos del tamaño de una ficha o del tamaño de una hoja entera. Pero limítate a unos pocos. No lo intentes con todas las miniaturas, sólo las que parecen más prometedoras.

A algunos les puede parecer que ya pueden pasar al ordenador en esta fase. Yo prefiero permanecer con el papel. Todavía manejo muchos conceptos y a menos que tenga a mano una tableta gráfica con un visor LCD incorporado de 600 dpi, no me conformaré con otra cosa que no sea el viejo árbol muerto. En este punto puedes empezar a diseñar algunos colores y valores para tus ideas.

No deberías preocuparte todavía por las líneas rectas o la puntuación. Este paso es para explorar las miniaturas de tus pensamientos en un formato más grande, haciendo más precisos algunos de ellos para tener una mejor idea de su impacto visual y su apariencia global. Guarda los detalles para el paso siguiente.

Produce los prototipos

Ahora selecciona el mejor o la pareja de los mejores esbozos. En este punto empiezo a recrear los bocetos y convertir las ideas en formato digital. A muchos artistas les gusta escanear los bocetos o colocarlos bajo la lámina de plástico de una tableta digitalizadora.

Generalmente desarrollo las imágenes en un programa de dibujo vectorial como Illustrator. De ese modo no tengo que preocuparme por los tamaños, la orientación o la degradación de las imágenes, a diferencia de lo que pasa con un programa orientado a mapas de bits, como Photoshop. (también me hace parecer una superestrella cuando el cliente vuelve y pregunta “¿Podemos hacer grandes pósters a alta resolución de nuestra página inicial?!?!”)

Los prototipos deben ser a tamaño real. Deben mostrar al usuario dónde irán los botones, cómo se integran las fotos con el fondo, y cómo va a relacionarse nuestra forma arqueada o espiral con el logotipo. Los prototipos necesitan color, fotos reales, líneas rectas y sombras y brillos reales.

Asegúrate de que todo lo que aprendiste en los pasos en que revisaste los materiales y decidiste el estilo se refleja en estos prototipos. Vuelve atrás y repasa los cambios que has hecho, qué direcciones contrarias se han tomado. Decide si todavía tiene sentido.

Produce el diseño definitivo

Este paso está aquí para terminar con los aspectos finales de dimensionalidad, iluminación y detalles de un prototipo. Generalmente, los gráficos vectoriales no te permiten crear brillos y sombras realistas. Tanto Freehand como Illustrator se acercan bastante a ese objetivo, pero realmente Photoshop destaca mucho más. Ajusta los colores de la imagen, suaviza los píxeles de los collages, introduce bordes y termina.

Si vas a hacer una presentación personalmente, prepara algunas buenas impresiones. Alguien ha dicho cosas como “No muestres un sitio web en papel... ¡Es un medio diferente! No ensucies la perfección digital que has creado relegándola a una hoja plana de papel.”

No sé en tu caso pero yo prefiero que mi cliente utilice un rotulador para hacer observaciones en mis prototipos de papel, no en mi monitor. Tener los prototipos en una presentación profesional y bien meditada es esencial para conseguir la confianza que deben tener en tí. Esa confianza significa que no deben descifrarte; respetarán tus decisiones y autoridad en el campo digital. Después de todo, ¿quién hace esto de forma profesional: tú, o ellos?

Roba esta página / Ignora este método

Olvida todo lo que acabas de leer. Ignóralo, haz clic y vete, y lee alguna otra página web. No pienses más en los pasos que he presentado. Este es mi método. No ha sido aprobado por las autoridades sanitarias para consumo humano. Tampoco sale una palabra con gancho si tomas la primera letra de cada paso. (“CREDPP”... vaya, debería trabajar en éso.)

El diseño y la creatividad emergen de una forma distinta para cada uno. Esta es la manera que funciona para mí. Quizá puedes construir tu propio método, escribirlo y compartirlo. Quizás robarás éste y tendrás éxito.

Tener algunos muros podría ser una liberación para tí..

Ross Olson trabaja en Hot Pepper, enseña en la Universidad Estatal de Portland, y disfruta con la música de Nick Cave.

[ Este artículo ha sido traducido con permiso de A List Apart y su autor.]