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La incapacidad de comunicar

por George Olsen

Es una ironía que, como profesionales dedicados a una comunicación clara, los arquitectos de la información y los diseñadores de interfaces de usuario tengan tantos problemas para comunicarse entre sí.

Estés o no de acuerdo con que el diseño de la información es una maldición, está claro que la reacción ha empezado; y no estoy seguro de que sea del todo malo. Para añadir otra ironía, muchas de las quejas no son acerca de la arquitectura de la información o el diseño de interfaz de usuario, sino sobre todo sobre expertos en usabilidad que afirman estar en posesión de toda la verdad.

Tres aspectos del diseño web

Si bien la usabilidad obviamente es importante, está lejos de ser la única consideración a tener en cuenta a la hora de diseñar la experiencia de un suario. Hay al menos tres aspectos en los sitios: información, experiencia, e interacción – hechos (o ficción), forma, y función, si se quiere. El diseño más adecuado para un sitio depende de la importancia relativa de cada uno de ellos.

Hace un tiempo, cuando me dedicaba a crear sitios promocionales para estrenos de películas, el objetivo era proporcionar a los visitantes una cata de la película (experiencia) para intentar que fueran al cine. Un sitio como A List Apart está enfocado a proporcionar información (hechos). Está bien que tenga buen aspecto, pero no es esencial. Y la función más importante de un carro de compra digital es que funcione eficientemente, tanto para el sistema como para el usuario (función).

El problema en este momento, para simplificar un poco, es que los gurus especialistas en interfaces de usuario tienden a concentrarse sólo en la interacción, y los gurús de la arquitectura de la información, se concentran en la información – y en cada caso se tiende a pasar por alto las otras dos áreas.

Hay dos ejemplos muy claros para ilustrar este punto:

  1. Jared Spool proviene del campo de diseño de interfaces de usuario para programas. En su primer informe sobre usabilidad de sitios web, de los años 90, hablaba de que estaba todo eso llamado “contenido,” y que nadie tenía ni idea de cómo presentarlo de forma efectiva. Aparentemente, nunca había hablado con un diseñador gráfico, escritor o cineasta.
  2. El segundo ejemplo es el muy conocido especialista en usabilidad Jakob Nielsen, de Alertbox, que contiene buena información pero fracasa miserablemente en sus intentos de llegar a una de sus audiencias diana (los diseñadores gráficos), porque el sitio es tan feo. (Comparad Alertbox a Nathan.com que es también casi exclusivamente texto, pero tiene una imagen y aire simple y agradable.)

Capas de diseño

Así pues, los diseñadores gráficos están presionando en la parte de experiencia de la ecuación. Los diseñadores gráficos también pueden aportar una comprensión de cosas como la imagen corporativa de marca, la diferenciación en el emrcado, y una imagen apropiada – todo lo cual puede ser tan importante para tu sitio o producto – y que los diseñadores de interfaces y los arquitectos de la información a menudo pasan por alto o incluso desprecian.

Parte de la tensión viene de la gente en cada parte que es incapaz de entender las capas del diseño que están implicadas, incluyendo:

  • Estética-La superficie “aspecto y sensaciónl“ aspectos de la apariencia.
  • Forma-Los aspectos “funcionales“ de la apariencia; en otras palabras, el diseño visual para ayudar a la usabilidad, tal como utilizar códigos de color para diferenciar secciones, o sombreado para diferenciar una parte com un botón.
  • Comportamiento- Cómo actúan las interfaces y los componentes de la información.
  • Función-Las capacidades del sistema. Las innovaciones aquí son muy perseguidas por el márketing, pero dado que las funciones son fáciles de crear, también es fácil crear funciones que no son útiles, llevando a una desmesura.
  • Arquitectura-Cómo los elementos de interfaz de usuario se organizan a un nivel profundo. La innovación aquí es el desafío más grande para los desarrolladores, pero puede ofrecer las mayores mejoras en usabilidad.

(Nota: Como puede que hayas adivinado, algunas de estas capas están más “enfocadas a la aplicación” que “enfocadas al contenido.”)

Los diseñadores gráficos están ciertamente comprometidos con la “estética” – y desafortunadamente, los expertos y demasiados diseñadores de interfaces de usuario y arquitectos de la información parece que piensan que es el único papel que tiene el diseñador. Las quejas de los diseñadores de que reciben encargos al estilo de “imágenes de colorear según el número” vienen de aquí.

Este menosprecio por el papel del diseñador ignora la contribuciones que pueden hacer los buenos diseñadores gráficos, que ciertamente saben mucho de los temas de “forma” , y potencialmente sobre cuestiones de “comportamiento” (no tanto para los diseñadores gráficos tradicionales, pero sí que es probable en el caso de los diseñadores de multimedia interactivo).

Oh, los pequeños detalles

Otra fuente de irritación para los diseñadores gráficos viene de los diseñadores de interfaz de usuario y los arquitectos de la información, cuando insisten a los diseñadores acerca de puntos que son obvios. “No pongas demasiadas cosas en el layout,” machacan. La verdad, nunca lo hubiera adivinado...

Esto en parte se debe a la falta de respeto mutuo entre diferentes disciplinas. Sé honrado, ¿Cuántos de vosotros habéis contemplado los diseñadores simplemente como aquellos que “hacen las cosas bonitas?”

Hay muchos diseñadores que simplemente quieren “hacerlo bonito.” Aquí hay una distinción crítica entre “diseñador gráfico” y “artista gráfico”. Si los campos de interfaz de usuario y de arquitectura de la información no son monolíticos, tampoco lo es el diseño gráfico, que contiene muchas sub-disciplinas, y atrae a personas con temperamentos muy diferentes.

“Los artistas gráficos” tienden a ser más artísticos y pensar exclusivamente en términos de estética. “Los diseñadoes gráficos” tienden a ampliar su visión para incluir la forma, y de hecho puede ser más específico en este sentido. Es importante que recordemos con qué tipo de diseñador estamos tratando.

El trasfondo es importante

También es importante saber cuál es la procedencia del diseñador/artista con el que estás trabajando. La gente que tiene una procedencia de l diseño de publicaciones ha tenido que resolver problemas similares a los que surgen en la arquitectura de la información. (De hecho, “arquitectura de la información” como nomenclatura de esta especialidad puede encontrarse ya en Richard Saul Wurman, quien intentó organizar la información para las publicaciones.) Aquellos que tienen una formación en la publicidad tienden a estar más dirigidos a la estética (si bien los directores de arte publicitarios están dirigidos por los conceptos).

Dentro del campo del diseño gráfico, también hay una discusión que viene de lejos, acerca del “arte” y la “funcionalidad,” notablemente en el caso de los tipógrafos, sobre la manera en que la tipografía debe reflejar los contenidos. ¿Debe hacerlo de una forma que no se note apenas por parte del lector, o debe hacerlo de forma explícita y expresiva? En realidad no hay Una sola respuesta válida; en cada caso depende del juego entre información, experiencia e interacción.

Sí, pero ¿es eso arte?

Otro factor que contribuye a la falta de respeto actual por las “artes aplicadas,” tales como el diseño gráfico, y la escritura técnica y periodística. Así que otro problema con el que debemos enfrentarnos es que el campo del diseño gráfico tiende a tener una visión no expresada – y a menudo inconsciente – de que el diseño “artístico” es superior (ya que está más cerca del “arte.”)

La escritura comparte un punto de vista oculto similar: que los escritores “verdaderos” trabajan en novelas o en guiones en lugar de en artículos, manuales o textos para anuncios. Una ojeada a los ganadores de premios de diseño de revistas muestra que son generalmente diseños llamativos y artísticos. Y en parte, esto refleja las sensibilidades de los diseñadores gráficos, quienes por definición son más sofisticados visualmente que la población en general. Es el equivalente de los programadores que diseñan interfaces que tienen sentido para otros programadores.

Al contrario, los buenos diseñadores tienden a concentrarse en el usuario, lo que hace terriblemente irritante el que los diseñadores de interfaz de usuario y los arquitectos de la información hagan ver que son los únicos que se preocupan de ello.

Pero es importante entender que el diseño gráfico como disciplina es bastante intuitiva. Pocos diseñadores tienen estadísticas para respaldar una determinada decisión de diseño. Pero sí tienen cinco siglos de experiencia beta-testing como guía. Los elementos de “interfaz” del diseño editorial(por ejemplo, cómo “interactuamos” con un libro o una revista) han evolucionado a través de años de prueba y error – y tienen tanto éxito que ni siquiera pensamos en ellos.

Todos somos recién llegados en este bus

Para empeorar las cosas tenemos la demasiado frecuente falta de experiencia de todo el mundo que se dedica al tema. El desarrollo de Internet es un nuevo campo y la gente que se dedica a ello es a menudo inexperta – punto.

Recentiemente, Argus Associates hicieron una encuesta a diversos arquitectos de la información y encontraron que de los que respondieron, un 30 por ciento había trabajado como arquitecto de la información un año o menos y un 27 percent durante uno o dos años.

Desgraciadamente, la encuesta no preguntaba acerca de ocupaciones previas relacionadas – por ejemplo diseñadores, analistas de sistemas, etc. que hubieran resuelto tipos similares de problemas antes de pasar a la arquitectura de la información – eso puede ser relevante. Sin embargo, es probable que la mayoría de gente sólo tenga unos pocos años de experiencia, y eso tiende a encajar con el hallazgo de que el 44 por ciento de los encuestados tenían de 21 a 30 años, y el 43 por ciento, entre 31–40. (No pretendo meterme con los arquitectos de la información – probablemente sucede lo mismo con otros campos del desarrollo de web).

Cuando la gente aprende, tiende a pasar por diferentes estadios. Al principio, ni siquiera se es consciente de “Las Reglas” (o los pasos requeridos) para conseguir algo. A medida que se desarrollan las capacidades, se aprenden las reglas, y se tienden a ser conscientes de ellas y adherirse a esas reglas. Finalmente, se llegan a un status de experto; se conocen las reglas suficientemente bien para no pensar conscientemente en ellas y se tiene la confianza suficiente para desviarse o romper las reglas si hace falta.

Las reglas y su relación con el inconsciente

En base a los resultados de Argus, parece probable que haya muchos arquitectos de la información en las etapas de principiante o intermedio, inconscientemente un poco ansiosos acerca de sus capacidades. Citando al guru que elijas calma esa ansiedad – no sólo soy you quien afirma esto, también lo hace ese gran y poderoso experto.

Dado que esos principiantes / intermedios son quizás extremadamente conscientes de las Reglas, adoptarlas es también una buena manera de calmar esta ansiedad inconsciente – desgraciadamente también puede hacerlos parecer unos seguidores muy rígidos de las Reglas. El problema es que el diseño de interfaces y la arquitectura de la información son artesanías, no ciencias (ni artes, tampoco). Tenemos reglas prácticas (heurísticas) más que reglas.

Del mismo modo, es más fácil para los diseñadores de interfaces de usuario o arquitectos de la información menos experimentados citar las seglas establecidas por su experto preferido que asumir la difícil tarea de equilibrar intereses opuestos. Y, como mencionamos antes, los diseñadores de interfaces menos sofisticados y los arquitectos de la información tienden a concentrarse de alguna manera de forma exclusiva en una parte de la ecuación información--experiencia-interacción.

El ciego guiando al que ve

Para acabar de liar todo esto, en un sentido muy real, están las personas que son “ciegas para el diseño” (como los hay que son ciegos a los colores) – quienes realmente no ven diferencia entre un buen diseño visual y uno malo. Aquí es donde creo que debemos pensar que no estamos diseñando interfaces de usuario o arquitectura de la información para nuestros colegas.

No puedes diseñar sólo de forma heurística. Si se hace así nos arriesgamos a acabar con una interfaz de usuario o una arquitectura de la información que es “técnicamente correcta” pero fracasa en el mundo real porque está fuera de lugar respecto de las necesidades del sitio y sus usuarios.

¿Quién es el primero?

Hay un factor final, el hecho de que la arquitectura de la información, y en menor medida el diseño de interfaces de usuario, sean especialidades relativamente jóvenes (al menos por lo que respecta al diseño web), hace que esos campos estén aún algo indefinidos y tengan algunas superposiciones con otras disciplinas.

Como mencionamos antes, hay ciertamente una superposición con los aspectos de “forma” del diseño visual.

Cuando los arquitectos de la información organizan los contenidos, ¿es similar al trabajo que pueden hacer escritores, editores o estrategas de contenido? Sí.

Los analistas de negocio y analistas de sistemas realizan una tarea similar pero no idéntica. Un analista de negocio tiene como misión analizar las necesidades de negocio de un sistema, mientras que un analista de sistemas se dedica al flujo de información y datos a través del sistema.

La labor de los arquitectos de la información y los diseñadores de elementos de usuario parece superficialmente similar. Está enfocada al usuario de una manera en que la tarea de los analistas de negocio o de sistemas no lo está. Aún así, los buenos analistas de negocio y sistemas deberían pensar en sus usuarios – y lo hacen – así que la distinción se hace borrosa.

No, las líneas no siempre están claras. Pero en lugar de considerar esto como pisar los pies de los demás, deberíamos entenderlo como tener alguien que nos guarda la espalda.

Idealmente, los diseñadores de interfaz de usuario y los arquitectos de la información son parte de un equipo, junto con los artistas gráficos/diseñadores, estrategas de contenido, así como (potencialmente) estrategas de marca, analistas de negocio y analistas de sistema entre otros.

Hay, y debería haber, una superposición entre estos papeles en los que diferentes personas pueden aportar una perspectiva más amplia de las áreas particulares que se atienden. Los diseñadores de interfaz de usuario y los arquitectos de la información deberían saber lo suficiente cada uno del trabajo del otro para comprender dónde se dan esos solapamientos, y tener respeto mutuo acerca de las diferencias de enfoque.

Mientras tanto, de vuelta al mundo real

El respeto mutuo es el ideal. Desafortunadamente, en muchos sitios no se trabaja en equipo como se debe. En esos talleres, las áreas de solapamiento pueden actuar como zonas de división.

Parte de esto es la realidad – creo que no hay los suficientes arquitectos de la información y diseñadores de interfaces que entiendan del todo el valor que los demás aportan – pero en parte se debe a la manera en que nos comunicamos con los demás.

Por ejemplo, es demasiado fácil que unas “especificaciones de página” sean interpretadas como una maquetación de página, y todo lo que le queda al diseñador es lo ya mencionado, pintar siguiendo los números, para completar el diseño. Sin embargo, el diseñador que acepta esto sin cuestionarlo también comete un error. Muchos diseñadores sin experiencia han aceptado las especificaciones como si fuera palabra divina, a pesar de que se les haya dicho que es una simple representación visual de los elementos que deben ir en la página, junto con su importancia relativa.

¿Podemos entendernos todos?

Los diseñadores de interfaz de usuario y los arquitectos de la información pueden dar una serie de pasos para mejorar sus problemas de comunicación.

Por ejemplo, con el problema de la maquetación, un paso simple es abstraer las “especificaciones de página” en su esencia y representarlo como un mapa de conceptos en lugar de como un boceto en miniatura. Un mapa de este tipo sigue explicando qué elementos deben ir en la página y cómo deberían organizarse, pero da al diseñador gráfico más libertad para ser creativo.

A un nivel más alto, resolver los problemas de comunicación significa educar a los demás acerca de lo que hacemos – entre otras cosas tareas de las que los diseñadores huirían despavoridos (como crear taxonomías y procesos de flujo) – además de una discusión sincera acerca de dónde hay solapamientos con los demás miembros del equipo.

Y finalmente, significa en realidad que se debe colaborar con un respeto mutuo, y entender que hay necesidades enfrentadas, y que el arte del buen diseño es negociar según haga falta.

George Olsen es el director de Interaction By Design, editor de Boxes and Arrows, y cofundador y líder emérito de Web Standards Project. Ha enseñado en la UCLA, y ha escrito y dado numerosas conferencias sobre diseño de experiencia de usuario.

[ Este artículo ha sido traducido con permiso de A List Apart y su autor.]