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Herramientas digitales para el diseño gráfico

Durante la última década ha cambiado por completo el proceso de producción editorial, y como se preparan los textos y gráficos que constituyen las publicaciones impresas o digitales. Los sistemas digitales se han impuesto por completo.

Los programas que son la esencia de la autoedición —o composición digital de documentos— son:

  1. Los programas de composición de página, como Pagemaker, QuarkXpress o Indesign. Pretenden hacer lo mismo algunas alternativas más domésticas como el Publisher de Microsoft o Serif PagePlus.
  2. Aplicaciones de ilustración (o dibujo vectorial) como Illustrator, CorelDraw o Freehand.
  3. Utilidades de tratamiento de imágenes y fotografías, como Photoshop o Paintshop Pro.

De hecho, estos últimos años se ha dado una tendencia a engordar estos programas, añadiendo prestaciones, de modo que pueden llevar a acabo tareas de casi las tres bases de la autoedición comentadas. La consecuencia principal ha sido la aparición de programas monstruosos, innecesariamente complicados, devoradores de recursos y lentos, que a veces hacen añorar las primeras versiones, más rápidas simples y fiables, y con un mejor enfoque en trabajos específicos. De todos estos programas, y de lo que ofrecen hablamos en la segunda sección.

La forma de trabajar y los formatos de archivo que usaremos depende mucho de si el producto final será una publicación escrita o si será un documento para “colgar” en la red. Discutiremos más en detalle la obtención y procesamiento de las imágenes y los formatos de archivo que se emplean en cada caso en las secciones de Ilustración Digital y Manejo de las imágenes.

Una buena forma de entender cómo ha cambiado la idea tradicional que podíamos tener de la publicación de revistas, libros, boletines, etcétera, es pensar en lo que supone la Web, la www. Además, en parte impulsados gracias a Internet, surgen en los últimos años nuevos sistemas de publicación digital, como el formato Acrobat PDF —formato de documento portátil— con unas muy interesantes cualidades que también tratamos en estas páginas.

Finalmente, la Galería contiene una colección de enlaces útiles para aprender más o ver ejemplos interesantes. También discutimos alternativas de diseño que suelen dar los mejores resultados.

Diseñar con sentido común.

En esta primera sección analizamos algunos elementos básicos del diseño digital, tanto por lo que se refiere al manejo de gráficos, texto, color... y su combinación (los artículos figuran en las barras de navegación laterales en la parte superior de la página.) El problema principal es —a la vista de todas estas posibilidades— querer hacerlo todo, todo al tiempo y todo mezclado...y esto lleva rápidamente a resultados caóticos. Pero es difícil resistirse. Al preparar estos materiales no he podido evitar caer en la tentación... querer usar más colores, más tipos de letra, más imágenes, más recursos...

Debemos tener en mente una cosa: no sólo por el hecho de que nos sea posible manejar miles de colores, centenares de letras, docenas de efectos especiales, y poder combinar todo de un millón de maneras, no significa que debamos hacerlo. Nuestros trabajos, nuestras publicaciones, no han de parecer un catálogo de colores de pintura o un cartel de circo (a menos que, deliberadamente queramos conseguir tal efecto.)

Las reglas básicas del diseño son aplicables también al diseño digital. La simplicidad, consistencia, una buena composición, son una garantía de buenos resultados, como lo eran antes de la invención de los ordenadores. Citamos algunas recomendaciones generales para el diseño gráfico, según los mejores especialistas:

  • El diseño ha de servir al contenido, y debe elaborarse en función de éste.
  • El diseño debe estar bien organizado o estructurado.
  • Debe existir contraste entre los elementos, ayudando a diferenciarlos, pero dentro de una unidad.
  • Los elementos clave deben enfatizarse.
  • Un buen diseño a menudo tiende a la simplicidad.
  • La consistencia debe ser un criterio prioritario.

 Por tanto, un requisito previo antes de pretender hacer algo de calidad, con ordenador o sin él, es pasar por la biblioteca o la librería y repasar bien algunos manuales de diseño. De los editados en castellano destacan las editoriales G.Gili y Blume. La oferta en inglés es mucho más amplia, al igual que las Webs que se dedican a temas de diseño gráfico y autoedición, de las que nos hacemos eco en diferentes secciones de este sitio.